lunes, 8 de octubre de 2007

Ismael Gavilán cumple con uno de sus sueños juveniles, fraguado en lejana complicidad con Marcelo Pellegrini, y saca a la luz esta compilación que se niega a reconocerse bajo el nombre de antología, sino –en realidad- como una “versión organizada de una serie de discursividades poéticas”: recurre así al tópico reciente de ciertos antologadores, que en un acto de saludable humildad prefieren llamar a sus reuniones “muestras” o “cortes sincrónicos”.

En el caso de este libro, Gavilán ha reunido bajo el paraguas de porteños, a una buena suma de poetas que lo son y no lo son, ampliando el concepto más allá de sus límites geográficos, para hacerlo extensivo a todos aquellos que practiquen una poesía con entradas y salidas discursivas que sean síntoma de su nomadismo no sólo vital, sino también otro reconocible en su relación con la palabra. Queda a juicio del lector comprobar este anhelo: por nuestra parte, las necesarias disparidades de una selección como esta no son óbice para leer en ellas un producto de la heterogeneidad –a estas alturas, innegable- de reacciones que suscita una sociedad como la chilena, asimismo sofocadamente heterogénea.

Salta a la vista, en cualquier caso, la necesidad de una compilación como esta: y no por falta de otras antologías, sino precisamente, por el exceso de ellas. Justificar un criterio de selección, como lo hace el encargado de este volumen, no significa necesariamente la validez de aquel. Sin embargo, en el caso de El mapa no es el territorio, tenemos la suerte de leer en el Prólogo no un panegírico ni una larga disculpa, sino la relación razonada la historia verdadera de una lógica, aquella dictada por el deseo del autor –implícito, pero indesmentible- de importunar a los dueños autoproclamados del canon. El tono implícitamente reivindicativo, entonces, que exudan estas páginas –si el mapa no es el territorio, las capitales de las repúblicas son un exabrupto geográfico a fin de cuentas- se deja leer por sí mismo: lejos de cualquier exaltación patrimonial, lo que vemos aquí es por sobre todo un llamado de atención, una necesidad de abrir el compás de nuestras lecturas, lejos del panteón de las bestias fascistas de izquierda, de centro o de derecha, lejos de la subordinación coyuntural pero gozosamente inmersa en la política.

No me extraña que sea Ismael Gavilán –aka Marqués de Villa Alemana- quien haya emprendido con semejante brío esta tarea. A él me lo encontré por primera vez hace unos diez años atrás, en algún encuentro de poesía organizado por algún oficioso organismo cultural. Pero creo que es solamente ahora que lo conozco, que lo empiezo de nuevo a conocer.

Cristián Gómez O.

Editorial Fuga

5 comentarios:

Romina dijo...

chicos lamentablemente no podré estar presente el jueves. pero les deseo toda la suerte, que salga todo muy bien, y felicito a Fuga por este importante paso!
mierda mierda mierda!
Romi

danny dijo...

No me cabe duda que ser� todo un �xito
Felicitaciones de antemano.


Danny

Francisca R. dijo...

Felicitaciones! Me han comentado qu el libro está precioso...cuándo el lanzamiento en Santiago?
Suerte. Buena iniciativa!!

Anónimo dijo...

Poco he leído de Cristian Gómez y me encanta. ¿Cuando un libro de él?
Interesante esta Antología de poesía, me gustaría poder tenerlo ¿Cuando será el lanzamiento en Santiago?

Alianza de las Artes dijo...

Amigos de Editorial fuga, hemos incorporado vuestra información en nuestro blog obviamente mencionando su fuente. Sería bueno contar con más información de vuestras actividades para poder difundirlas a través de http://alianzadelasartes.blogspot.com/ , es nuestro propósito contar con aliados como ustedes.
Esperando que les sea de utilidad nuestro blog les saludamos cordialmente.

Equipo Alianza de las Artes